Entre Ficciones es mi cuaderno de exploración: un territorio en el que libros, arte y música se cruzan, y donde la frontera entre realidad e imaginación se desvanece.
Soy Mikel, habitante del umbral donde la realidad se disfraza de ficción.
Bestiario de ficciones

Los Mitos de Cthulhu de Lovecraft: la cartografía del abismo
Mientras que en el Ciclo onírico el viaje avanza hacia dentro, por territorios moldeados por la memoria y el deseo. En los Mitos de Cthulhu, en cambio, el movimiento se invierte: la imaginación ya no se repliega hacia lo íntimo, sino que mira hacia un cosmos inmenso, impersonal y antiguamente ajeno. Lovecraft sustituye la melancolía

El ciclo onírico de Lovecraft: cartografía de un universo interior
Entre la vigilia y el abismo se extiende una geografía que sólo el sueño conoce. En ella, Lovecraft dejó de ser el cartógrafo del horror cósmico para convertirse en un explorador del alma. Sus relatos oníricos no buscan el espanto, sino la revelación: una belleza anterior al miedo, nacida del deseo de habitar mundos que

Alien: anatomía del impulso cósmico
La Nostromo navega por el espacio profundo con la resignación de un animal dormido. Su interior palpita con una respiración mecánica; los tubos gotean, las luces parpadean, los motores murmuran como vísceras en digestión lenta. Nada vivo debería moverse en ese silencio, pero algo lo hace. El horror no nace aquí de lo sobrenatural, sino

La máscara de Marlowe
De Christopher Marlowe se sabe demasiado y demasiado poco. Hijo de un zapatero de Canterbury, alcanzó Cambridge con una beca destinada a formar clérigos. No se ordenó jamás. Sus ausencias, largas y misteriosas, fueron justificadas por el Consejo Privado con una nota enigmática: “Ha servido a Su Majestad en causas que no deben declararse.” Ahí

La serie de los robots – Isaac Asimov
Isaac Asimov no solo fue un narrador prolífico: fue un constructor de sistemas. Desde sus primeros cuentos en la edad dorada de la ciencia ficción, entendió que el género podía ser algo más que un catálogo de aventuras espaciales: podía convertirse en un laboratorio de ideas sobre el destino humano. Los robots fueron su punto

Black Sabbath – Black Sabbath
Cada vez que entraba en la tienda de discos en mi adolescencia, la portada de este album me esperaba en el estante como una maldición silenciosa. La figura espectral en primer plano, el molino en ruinas, la atmósfera siniestra: parecía una fotografía tomada desde dentro de un sueño antiguo. Durante mucho tiempo, dudé si comprármelo,